El cliente
One Raceway (anteriormente Wakefield Raceway) es un recinto regional de automovilismo situado cerca de Goulburn, Nueva Gales del Sur, Australia. Tras un periodo de cierre, fue revitalizado como un “negocio generacional” multimillonario bajo nueva propiedad, con un enfoque en la participación comunitaria, operaciones sostenibles e infraestructura de alto rendimiento, incluida una moderna solución AV.
El desafío
Las quejas de los vecinos sobre el exceso de ruido (tanto de los autos de carrera, como de un deteriorado sistema de megafonía) provocaron el cierre del circuito. El sistema existente utilizaba altavoces obsoletos que proyectaban sonido de forma indiscriminada hacia el valle circundante, exacerbando la contaminación acústica. Reabrir el recinto requería demostrar responsabilidad medioambiental y garantizar una cobertura de audio fiable e inteligible en todo el recinto, sin comprometer la experiencia del público ni de los participantes.
Además, el sistema AV debía permitir casos de uso tan variados como comentarios en vivo, avisos de emergencia, transmisión en directo, emisión por radio FM e integración para broadcast, todo ello con capacidad de escalar y proyectarse hacia el futuro.
La solución
Sennheiser, en colaboración con Bose Professional y el integrador Sound Advice (con sede en Canberra), ofreció una solución de última generación enfocada en precisión, control y escalabilidad.
En el corazón de la infraestructura de micrófonos y comentarios se encuentra el sistema inalámbrico digital EW-DX, equipado con dos micrófonos de mano y dos audífonos para broadcast HMD 300, conectados mediante una interfaz de podcasting para submezclas locales y potencial de streaming.
Una antena direccional Sennheiser ADP UHF garantiza una captura de señal sólida a lo largo de toda la calle de boxes, mientras que la conectividad Dante enruta todas las señales hacia el DSP Bose Professional ControlSpace para su distribución en el recinto. El sistema gestiona la prioridad de audio mediante DSP: el micrófono de cuello de ganso SpeechLine (con base PTT de mesa MAT 133-S) atenúa todos los demás canales para mensajes de emergencia, mientras que los micrófonos itinerantes se sobreponen a la música de fondo.
Con alimentación PoE y capacidad de red, EW-DX permite supervisión remota, garantizando un rendimiento RF robusto incluso en un entorno lleno de interferencias como el automovilismo.
El acceso remoto mediante Sennheiser Control Cockpit permite a Sound Advice monitorizar y gestionar el rendimiento, identificar problemas de RF y ofrecer soporte rápido para asegurar que el sistema esté siempre listo.
El resultado
One Raceway cuenta ahora con una infraestructura AV digna de un recinto de categoría mundial. El sistema inalámbrico Sennheiser ofrece una captura de audio fiable y de alta fidelidad para comentarios y avisos, integrado a la perfección en la red Dante del recinto.
El circuito admite hasta 180 anuncios en un día de carreras, todos entregados con claridad y precisión. El público disfruta de comentarios inmersivos que le permiten conectar con la acción en pista, mientras que el personal de control de carrera utiliza herramientas intuitivas y fiables que facilitan el correcto desarrollo de los eventos.
Conclusión
La transformación de One Raceway fue una reinvención total de lo que puede ser un recinto automovilístico regional. Con EW-DX como pilar fundamental de su infraestructura de audio, el circuito ha logrado un equilibrio entre sofisticación técnica, flexibilidad y preparación para el futuro.
“Un mal sonido es peor que no tener sonido”, afirma Steve Shelley, propietario de One Raceway. “Genera ansiedad. Si vas a comunicar con audio, debe hacerse correctamente”.
Y ahora se hace correctamente. One Raceway cumple estrictos estándares medioambientales al mismo tiempo que también ofrece una experiencia de altísimo nivel al espectador. Ya sea mediante emocionantes comentarios a pie de pista o una cobertura RF de alto rendimiento, Sennheiser asegura que cada vuelta se escuche fuerte y clara.