Shou Wei Teoh, ingeniero de audio radicado en Malasia, aún recuerda cuando hojeaba revistas de tecnología de audio en la tienda de su padre. Leía sobre quienes trabajaban entre bastidores, sobre consolas, equipos y sobre giras gigantes como las de Metallica y otros. El joven Wei se preguntaba si se podía vivir de esto. Unos años después: Wei trabajó con Metallica durante su concierto de 2015 en Kuala Lumpur. Más tarde, fundó su propia empresa, Six One Six Production. Nos encontramos con alguien cuya carrera se basa en miles de pequeños aprendizajes y decisiones: riders técnicos que se distinguen por su precisión microscópica, tendidos de cable hechos con cuidado y meses de preproducción antes de mover un solo fader. La reputación en este sector no se reduce a la pericia técnica, afirma Wei: se basa en la confianza. Para Wei, todo empezó entre humos de soldadura, revistas y sin la menor idea de cómo era realmente el sector.
“Soldaba conectores XLR cuando tenía diez años”, comenta sonriendo. Su padre tenía una tienda de material eléctrico en Malasia donde vendía altavoces y equipos de megafonía, y su casa estaba llena de revistas de audio. “Esas revistas eran como un pase para el backstage. No dejaba de pensar: ¿hay gente que de verdad se dedica a esto?”
“¿Todo lo que aprendí en la escuela? Inútil para el trabajo real.”
Tras estudiar dos años para obtener la certificación de técnico en audio en una escuela de música en Malasia, Wei consiguió su primer empleo y se dio cuenta:
“Lo que aprendí en la escuela… No me servía. Ni siquiera sabía qué cable de alimentación tenía que pasarle a alguien”, admite. Sus primeros cinco años transcurrieron en el ámbito de proyectos audiovisuales para eventos corporativo: conferencias, cenas de gala, lanzamientos. “Era lo opuesto a lo que imaginaba de un ingeniero de sonido. Pero también me ayudó a aprender lo básico.” Los veteranos de los equipos no comprendían por qué alguien querría estudiar audio. “Durante los primeros seis meses pensaba ‘¿cómo que no sabes esto?’ pero con el tiempo me aceptaron y empecé a aprender de ellos.” Eso marcó el tono de la etapa inicial de su carrera: humildad, paciencia y visión a largo plazo.
El salto: dejar un mejor salario por uno peor. A propósito.
Con el tiempo comprendió que tenía que apostar por los conciertos y no las conferencias. “Dejé un empleo mejor pagado por uno peor pagado solo para entrar a los conciertos”, explica. Esa segunda empresa, una importante promotora de conciertos, lo cambió todo.
“Semana tras semana prestábamos asistencia a artistas de gira. Ahí conocí a ingenieros de primera y por fin vi cómo trabajan los profesionales, cómo interpretan los riders técnicos, cómo planean los shows.” Ese periodo fue determinante en su carrera. No por un momento definitorio, sino por “mil piezas pequeñas”, como él las llama.
El poder de los detalles: “Que tus documentos hablen por ti”.
Si Wei es reconocido por algo en la comunidad de giras de Asia, es por su atención a los detalles.
“Me di cuenta de que en algunos riders técnicos se limitaban a indicar… ‘Necesito esto, necesito lo otro’. Otros prestaban una atención increíble a los detalles: diagramas, enrutamiento de cables, explicaciones, motivos. Aprendí que mis propios documentos tenían que ser lo más claros posible, de modo que, incluso si no estoy ahí, la gente sabe exactamente qué necesito y qué quiero hacer. No se trata de insistir en tal o cual equipo. Un buen rider técnico revela tus intenciones y procesos mucho antes de que llegues al recinto”. Esto refleja su enfoque más amplio hacia la ingeniería: claridad, transparencia y respeto por todos los que trabajan en el lugar.
La paciencia es la verdadera habilidad
Si se le pregunta a Wei qué caracteriza a un buen ingeniero, no menciona equipos ni marcas.
“Es la confianza”, declara. “El sonido es subjetivo. Cinco personas te darán siete opiniones. Lo que hace que vuelvan a contratarte es la confianza. Gente como nosotros maneja los elementos más sensibles de los espectáculos en vivo. Podemos hacer que tenga éxito o fracase”. Ganarse esa confianza lleva años. Muchos años. “Hay que disfrutar el proceso de ganarse la confianza. Si estás en esto solo por diversión y carreras exprés, no lo lograrás”. Un ejemplo reciente: trabajar con un reconocido intérprete de música clásica y un violonchelo de altísimo valor. El músico no dejaba que nadie se acercara, excepto Wei. “Lo puso en mis manos. No porque yo estuviera más calificado ni nada por el estilo. Lo hizo porque nos conocíamos y sabía cómo trato su instrumento más preciado. Eso es confianza. Es un proceso que no se puede acelerar”.
Consejos prácticos de Wei para ingenieras e ingenieros de sonido en vivo
Mirando hacia atrás, hay lecciones que, para Wei, destacan con claridad:
1. La preproducción empieza meses antes del show.
“Mi primera prueba de sonido ocurre meses antes de la prueba de sonido real. Estudio a la banda, escucho su música, preparo el rider técnico, pienso en la selección de micrófonos, el diseño del escenario, en todo”.
2. Conoce la música.
“¿Cómo sabes que un bombo suena ‘bien’? Solo en el contexto. Necesitas escuchar mucho los temas de la banda antes de mezclarlas.”
3. Ser flexible. El equipo no es el objetivo.
“Sí, tengo consolas o micrófonos preferidos. Pero esa no es la prioridad. Adopto lo que sirva de apoyo a la producción. Mi trabajo es hacer que la música se traduzca, no insistir en mis juguetes favoritos”.
4. Dejar el ego atrás.
“Cuando mezclaba monitores, aprendí muchísimo de los músicos. Yo escuchaba. Ellos saben lo que necesitan. La curiosidad le gana a la rutina”.
5. La pasión no es opcional.
“Si está aquí por diversión, no va a funcionar. Son noches largas, sin dormir, toneladas de responsabilidad. La pasión es el combustible”,
Fundación de 616: “Todos tienen grandes altavoces. Nosotros queríamos experiencia”.
Después de algunos años en el sector, él y varios compañeros se dieron cuenta: “Todos tenían equipos. Grandes altavoces, consolas, de todo. Pero en el sector faltaba gente con la pericia para dirigir los shows correctamente”. Esto les llevó a fundar 616 Production, una empresa que no posee grandes sistemas, pero ofrece algo más difícil de conseguir: equipos versátiles con experiencia, disciplina, coherencia y valores compartidos. Trabajan principalmente en Malasia, China y Singapur. “Ahora somos 17 personas. Cuando nos contratas, tus preocupaciones por el audio desparecen. Es lo que hace que nos sintamos orgullosos”.
KL, giras y el futuro
El mercado de Malasia es pequeño y la mayoría de los grandes shows que se celebran en Kuala Lumpur son producciones en gira que vienen de China, Taiwán, Europa o Estados Unidos. Normalmente traen sus propios equipos, salvo los sistemas de altavoces. “Es complicado cuando te dedicas a la renta de equipos. Pero a nosotros nos va estupendamente. Para el personal técnico es un gran momento”. ¿Y el futuro?
“No sé qué viene. Mira cuánto hemos avanzado en 60 años. Desde que era imposible escuchar a los Beatles en sus primeros conciertos hasta sistemas inmersivos por todas partes. Estamos en un nivel tecnológico increíble. El futuro quizá aporte eficiencia. Decisiones más rápidas. Herramientas más inteligentes”. Sigue preparándose como siempre: “Sigo leyendo. La gente comparte consejos todos los días. Solo hay que saber qué es real”.
Por qué sigue haciéndolo
“Ese momento en que se apagan las luces de sala, la banda toca la primera nota y sé que todo lo que planifiqué funciona. Ves a la gente disfrutando. Y nosotros formamos parte de eso. Es un momento mágico difícil de explicar. Ese es el motivo”.
Sobre Shou Wei Teoh
Shou Wei Teoh es un ingeniero de audio radicado en Malasia y cofundador de 616 Production. Además de la coordinación técnica, sus áreas principales son FoH y mezcla de monitores. Trabaja en giras y conciertos internacionales en la región de Asia. 616 Production colabora con promotores como Live Nation para muchos de sus actos más importantes en Malasia. La lista de clientes también incluye Astro, una televisión satelital de paga de Malasia; el equipo de 616 diseñó y presta asistencia a un sistema de audio para numerosos shows de entretenimiento que se transmiten en vivo.